La ministra estadounidense Valerie Carter comparte la experiencia extracorporal que ella y su hermana tuvieron y que las llevó al Cielo y al infierno, guiadas por un ángel y el Señor Jesús (vegetariano). En 1981, Valerie, de seis años, y su hermana Heather, de nueve, estaban pasando la noche en su apartamento del Área de la Bahía [EE. UU.]. Las dos niñas habían sido castigadas por portarse mal en la iglesia ese domingo. Arrepentidas, se acostaron con el corazón encogido. Esa noche, Valerie sintió un golpecito en el pecho y vio cómo su espíritu se elevaba de su cuerpo, observando su forma física debajo. Se dio cuenta de que Heather también se elevaba. Una luz brillante descendió y un enorme ángel de dos metros y medio de altura las acompañó mientras ascendían lentamente al Cielo, como en una escalera mecánica. Llegaron a las puertas del Cielo, unas grandes puertas perladas que se abrían hacia dentro y estaban custodiadas por dos ángeles imponentes con espadas flotantes y ardientes. El ángel condujo a las dos niñas por calles doradas transparentes hasta una Fuente blanca de la Vida, donde nadaban personas-peces koi, que desembocaban en un río de la vida. El ángel les indicó que esperaran al Señor Jesús. Mientras alimentaba a las personas-peces, Valerie sintió una alegría, una paz y una seguridad abrumadoras. El Señor Jesús apareció, y Valerie y Heather lo abrazaron emocionadas. Fueron transportadas a la sala del trono de DIOS, donde el Señor Jesús estaba sentado relajado en un trono blanco, con el pie derecho cruzado sobre el izquierdo y un arcoíris de colores al fondo. Los ángeles cantaron “El Shaddai” y Valerie, abrumada, lloró a los pies del Señor Jesús, acariciando la cicatriz de la crucifixión en Su pie y limpiándola con su cabello. Cantó canciones de adoración, incluida una que escribió su madre. El Señor Jesús la levantó y la sentó en Su rodilla izquierda; ella apoyó su oreja derecha en Su pecho y escuchó los latidos de Su corazón. “Ba-bum, ba-bum”. Y los latidos de mi corazón y los de DIOS comenzaron a latir al unísono. En ese momento, comprendí el gran Amor que Él tiene por la humanidad, y por qué hizo el sacrificio, y que lo volvería a hacer si fuera necesario. [...] Era como si fuéramos uno. [...] Valerie caminó entonces de la mano con el Señor Jesús a través de un exuberante paraíso parecido al valle Hayden del Parque Nacional de Yellowstone, lleno de vibrantes verdes, flores moradas y rosas, mariposas, (personas-)abeja, una (persona-) león, una (persona-)águila y posiblemente unicornios o criaturas parecidas a Pegaso. La escena cambió cuando Valerie y Heather montaron una majestuosa (persona-)caballo blanco con el Señor Jesús, volando sobre los vibrantes paisajes del Cielo. Luego entraron en una habitación sin paredes, que contenía un gran Libro de la Vida con hojas doradas y palabras escritas de derecha a izquierda en un idioma antiguo. Valerie, a pesar de su dislexia y su limitada capacidad de lectura en primer grado, reconoció su nombre y otros, celebrando su presencia. El Señor Jesús explicó que los nombres podían borrarse debido a la rebelión o el rechazo hacia Él, y lo demostró eliminando uno, lo que Valerie aceptó como justo. La experiencia se oscureció cuando descendieron lentamente al infierno, protegidos por una cúpula que ocultaba la presencia del Señor Jesús. El infierno era completamente oscuro, lleno de un hedor a azufre, descomposición y olores de cuerpos sin lavar. Valerie oyó el “llanto y el crujir de dientes”, un sonido atormentador de arrepentimiento y pensamientos interminables del tipo “qué pasaría si...” que carecían de arrepentimiento. Vio representaciones de Adán y Eva, que simbolizaban la elección de la humanidad de rechazar a DIOS. Sintió tristeza, pero no miedo, segura en la presencia del Señor Jesús, comprendiendo que las personas eligen el infierno al rechazar a Cristo. Etc…
De lo contrario, si un alma ordinaria va allí, será arrastrada a cualquiera de estos infiernos y, dependiendo de la gravedad del infierno, sufrirá de todos modos, por muy terrible que sea el infierno en el que te encuentres. Hay algunos infiernos en los que, si por casualidad cruzas su puerta, nunca, nunca, nunca, nunca jamás podrás regresar. Oh, hay un sinfín de trampas e infiernos en este mundo porque los humanos llevan mucho tiempo existiendo y han creado tantos infiernos por sus propios deseos, por sus propias acciones que no son tan buenas, por su propia incredulidad en DIOS y por negar a DIOS, por negar al Hijo de DIOS, Jesucristo, por ejemplo, por negar a los Budas que podrían ayudarles y elevar su estatus espiritual, su nivel espiritual. Ahora ven por qué muchos seres de diferentes planetas se esforzaban tanto por ayudarnos. Porque han evolucionado, por la Gracia de DIOS, hasta un nivel superior de conciencia, por lo que conocen el sufrimiento por el que ustedes están pasando. Ellos han pasado por eso, más o menos. Así que ahora ven que somos la única parte de este gran plan espiritual que sigue estancada en un nivel inferior de conciencia. Por eso se esfuerzan tanto por ayudarnos. Y DIOS es tan Misericordioso que envía Maestros, Santos iluminados y Sabios para ayudarnos de todas las formas posibles. Pero nosotros, me refiero a la raza humana, estamos tan cargados de karma y de venenos nocivos desde tiempos inmemoriales. Por eso les resulta muy difícil comprender que los Maestros solo quieren ayudarles y los aman incondicionalmente, y que esta es su última oportunidad para dar sus primeros pasos en el camino de regreso al Hogar. Que pueden dar sus primeros pasos en el camino de la Libertad para ir a su verdadero Hogar, para disfrutar de la dicha y la felicidad. En lugar de optar por quedarse atrás durante muchos, muchos eones por venir, e incluso entonces, si alguna vez pudieran encontrarse con un Maestro Iluminado verdaderamente grande que los elevara y los llevara de vuelta a su verdadero Hogar, donde puedan tener para siempre paz, felicidad, dicha, disfrute, estar sin preocupaciones, ser felices para siempre, felices en los Brazos de DIOS, en la Gracia de DIOS, que nunca sentirás nada mejor que eso y nunca querrás volver de nuevo a este reino físico de bajo nivel y pesado. Ni siquiera pensarás en ello. Simplemente disfrutarás del nuevo mundo que se encuentra de camino a Casa. Podemos arrodillarnos para siempre, postrándonos ante DIOS, nuestro Padre, nuestro único Padre, nuestro MAPA, para dar gracias para siempre, para siempre, para siempre, porque este es el Regalo más increíble que podrías tener en tu existencia. Nunca podremos agradecerle lo suficiente a DIOS. Nunca podremos retribuir lo suficiente a DIOS. Nunca podremos alabar lo suficiente a DIOS. Nunca podremos amar lo suficiente a DIOS. DIOS solo nos ama, y nosotros simplemente disfrutamos. En eso se basa la vida Celestial – vivir del Amor de DIOS, de la Misericordia de DIOS, de la Gracia de DIOS, de la Sabiduría de DIOS. No hay nada más con lo que podamos compararlo ni de lo que podamos hablar. Ni siquiera los mejores cuentos de hadas que hayas leído: nada. Es como una mota de polvo comparado con lo que sabrás si conoces a DIOS. Bueno, les deseo a todos que alcancen esa meta ahora, en su vida terrenal, antes de que sea demasiado tarde – que puedan conocer a DIOS, amar a DIOS, alabar a DIOS, confiar en DIOS. Entonces sabrán que la vida aquí no es más que una fracción de segundo comparada con lo que disfrutarán eternamente en el Reino superior. Yo misma le doy las gracias a DIOS personalmente cada día, cada vez que me acuerdo. Durante la comida, mientras duermo, durante la meditación, mientras trabajo – en cualquier momento, cada segundo del día. Por cierto, en realidad no duermo. Y, por cierto, la razón por la que las personas- animales pueden contarme tal o cual predicción o noticia para consolarme es porque ellos siempre pueden recibirla de DIOS. Porque sus puertas siempre están abiertas para DIOS. Solo tienen que vivir sus vidas tal y como están destinadas a vivirlas. Pero son tan puros, tan sencillos, que DIOS siempre puede entrar en su ser, sin importar lo pequeños o grandes que sean, y darles cualquier noticia, cualquier cosa que puedan saber. Mientras que el resto, por ejemplo, la raza humana, no puede saberlo. Aunque DIOS les da lo mismo a todos, los ama a todos por igual, pero los humanos son los que más dificultades tienen para conectar con DIOS. No es que DIOS no lo quiera; es simplemente que los humanos no lo quieren. Los humanos están tan agobiados por el trabajo, por la preocupación por la comida, la ropa, las paredes en las que viven, el techo que les cobija y muchos otros avances tecnológicos más nuevos y cada vez más novedosos. El avance tecnológico es tan bueno, tan bueno. Hace que la vida de las personas sea más cómoda y más práctica. Pero tiene un efecto secundario: hace que las personas —o cualquier ser que esté conectado a ella— se vuelvan ciegos y sordos ante su verdadero poder espiritual y su verdadero Hogar. Bueno, creo que ya he dicho suficiente por hoy. Si hay más novedades sobre la paz o cuestiones espirituales, con mucho gusto les informaré de todo lo que se me permita comunicar. Pero tengo que decir que ahora es mucho mejor, ya que puedo expresarme con franqueza y decir casi todo lo que DIOS me ha concedido, me ha revelado o me ha permitido comunicar al mundo. En cierto modo, me alegro de poder ser más abierta sobre mis asuntos espirituales. Doy las gracias a DIOS constantemente, inmensamente. Espero que ustedes también le den las gracias a DIOS, aunque no LO vean o no sientan SU Amor. En la Biblia se dice que “Bienaventurados los que no ven, pero creen”. Y: “Si no os hacéis como niños, no podréis entrar en el Reino de DIOS”. Sé un niño en tu modo de pensar, en tus acciones, en todo lo que desees hacer – es decir, sé completamente puro, inocente y confiado en DIOS. Entonces estarás conectado con DIOS, lo sepas o no. Pero lo sabrás por todas las bendiciones que recibes cada día, por los milagros que te suceden, por la protección que tendrás cada vez que estés en apuros. Debes confiar al mil por cien en el Amor de DIOS. Por favor, haz de ello tu objetivo. De todos modos, todo lo demás es solo temporal. Y, por cierto, lo repito una vez más: no se preocupen por mí. Todo lo que vivo, lo hago por su bien. Y ya pasará. De todos modos, todo pasará. Los quiero muchísimo. DIOS me concede tanto Amor para que pueda compartirlo con ustedes. Por favor, recuerden a DIOS, amen a DIOS, alaben a DIOS y traten a los demás como les gustaría ser tratados. Eso es todo. Es muy sencillo llevar una vida pacífica en este plano físico. Para cualquier cosa más, tienen que intentar encontrar a un gran Maestro Iluminado que les guíe, ayude y comparta Su mérito para elevarlos más y más, cada vez más lejos en el camino, de vuelta a Casa. Los quiero muchísimo. Damos las gracias a DIOS infinitamente, para siempre. Gracias, mi SEÑOR. Photo Caption: “Creciendo juntos por un mismo propósito ambicioso”Estado actual de nuestro planeta en el Gran Plan Espiritual, parte 4 de 4
2026-07-09
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Ojalá todos ustedes pudieran experimentar algo de eso (Cielo), al menos de vez en cuando, para que sepan que el Cielo realmente existe. Bueno, no deseo que vayan al infierno para saber que el infierno también existe de verdad. Ah, es la Gracia de DIOS. Si alguien pudiera tener una experiencia cercana a la muerte e ir a los Cielos, o incluso ir al infierno bajo la protección del Señor Jesús, podría ver el infierno, vería el sufrimiento a su alrededor, pero no se vería afectado.











